Curar Cáncer Natural

Di NO a las Farmafias, se puede prevenir y curar el cáncer de manera natural

Las propiedades medicinales del llantén y receta

El llantén es una planta que como veremos tiene muchas propiedades curativas entre las cuales destacan el ser un excelente depurador de la sangre, anticancerígena, astringente, expectorante y cicatrizante.

propiedades medicinales del llantén

En el campo medicinal, las propiedades curativas del llantén provienen de sus 5 variedades que son:

  • Llantén común
  • Llantén menor
  • Llantén mediano o lengua de cordero
  • Llantén de ciervo o estrella de mar
  • Llantén de perro, pulguera, zaragotana etc…

En el caso del llantén de perro, sus semillas contienen mucílago que al macerarse tiene propiedades laxantes y es indicado en casos de estreñimiento crónico así como para tratar la irritación de las vías urinarias.

Para tomar como laxante se toma una cucharada sopera de semillas, que se deja macerando durante la noche en agua. Se le puede añadir una cucharadita de semillas de anís para mejorar el sabor. Se toma en ayunas todo.

También la infusión, se toma a razón de una cucharadita de semillas de llantén por cada taza. Se pueden tomar entre 2 y 4 infusiones de este tipo al día.

Las propiedades curativas del llantén también son las de combatir los problemas crónicos de bronquios, el asma, los problemas bucales y de encías, problemas de vejiga, problemas hepáticos, hemorroides, problemas de riñones o hemoptisis entre otros problemas de salud.

Para curar las úlceras y las heridas las hojas de llantén aplicadas localmente son de gran ayuda para acelerar el proceso de curación.

También son efectivas para las picaduras de víboras, las de abejas, las mordeduras de perro o las magulladuras, siendo especialmente efectiva contra las úlceras serpiginosas.

Las propiedades medicinales del llantén se deben en gran medida a que consumirla es una gran manera de depurar la sangre, los pulmones y el estómago.

Para el cáncer el jugo de las hojas de llantén es muy beneficioso siendo las horas más efectivas para consumirlo en ayunas y en la noche.

Muchas enfermedades, la gran mayoría, son causadas por las impurezas en la sangre, por debilidades digestivas o por problemas pulmonares, que en resumidas cuentas viene a ser por una acumulación de sustancias dañinas en nuestro organismo y de ahí que esta planta sea una de las más recomendadas terapéuticamente hablando.

Las personas muchas veces se sienten cansadas o débiles a pesar de comer y de beber mucho y esto es por que nuestra alimentación no es la adecuada, no es natural y está cargada de sustancias tóxicas (conservantes, hormonas, medicamentos, químicos…) y de difícil o imposible asimilación por nuestro cuerpo. Todas estas sustancias se deben de eliminar para poder evitar las enfermedades.

Receta con llantén

Al igual que sucede con las ortigas, o el limón, con el llantén podemos hacer una cura.

Se come en ensaladas junto con otras hierbas pero para hacer una cura lo mejor es tomar el jugo verde en lugar de tomar la infusión con sus hojas secas.

El jugo de llantén se toma dejando espacio entre cada toma. Se toman de 2 a 5 cucharadas cada hora y siempre separado de las comidas.

En el caso de solo disponer de llantén seco, se toma cada hora 7 cucharadas de infusión o bien en ayunas 3 tacitas de esta tisiana.

Una buena mezcla es la siguiente. Mezclamos el llantén con ortiga y amargón, echando 3 partes de llantén, 1,5 de ortiga y 1,5 de amargón (pueden ser en seco o en fresco dependiendo de la época del año) y se cuecen en una olla.

Después se cuelan y se retiran las plantas y el líquido se cuece añadiendo miel de abeja. La nueva cocción ha de durar 3 o más horas y el líquido que se obtiene se guarda en una botella en un lugar seco.

Se va consumiendo a lo largo del tiempo tomando 2 cucharadas de este líquido cada hora para usarlo como un gran depurativo natural.

Te recomendamos leas esta entrevista a un científico independiente sobre el negocio del cáncer y la salud

Propiedades curativas del limón y la cura del limón

El limón es uno de los frutos con mayores propiedades curativas y siendo un alimento ácido en nuestro metabolismo tiene un potente efecto alcalino.

En este artículo además de ver qué propiedades curativas tiene el limón y el por qué las tiene, al final veremos cómo se realiza la cura del limón para desintoxicar totalmente nuestro organismo, lo cual nos traerá innumerables beneficios para nuestra salud.

propiedades curativas del limón

El motivo por el cual el limón es un alimento alcalino en el organismo a pesar de ser un alimento en sí ácido, es porque los minerales e iones que deja en el organismo ayudan a eliminar la acidez el cuerpo.

Muchas personas no pueden entender esto pero hay que saber que el limón es eficaz contra la acidez de estómago aunque sus propiedades medicinales van mucho más allá de esto. Actualmente se sabe que el limón cura más de 150 enfermedades.

Podemos consumir el limón entero, algo que no resulta muy agradable ni sencillo o bien beber el jugo de limón con agua.

Cuando una persona hace la cura del limón, que aporta muchos beneficios, se debe de adoptar una alimentación saludable, que no incluya sustancias que interfieran en la acción curativa que tiene el limón.

El limón combate de manera eficaz a las toxinas y demás sustancias dañinas en cualquier parte del cuerpo, ya sea en los tejidos, la sangre o los órganos, disolviendo las acumulaciones y después expulsándolas.

Muchas veces en el organismo fallan los medios de eliminación de estas sustancias perjudiciales y toxinas, como sucede en casos de alto ácido úrico y el limón en muchas ocasiones es el único alimento que supone ser un remedio efectivo.

El limón es un basificante, un consumidor de ácidos y un eliminador de sustancias dañinas. Además la mayoría de las enfermedades son causa de una acidez excesiva en la sangre, en los tejidos o en los órganos, así como de la acumulación de estas sustancias perjudiciales y por tanto el limón en este sentido es una fruta ideal para contrarrestar estos problemas.

La cura del limón es muy beneficiosa para reforzar el sistema inmunológico y hacer una limpieza del organismo de todas estas sustancias. Por ejemplo se saber que el consumo de carne trae consigo la presencia en el organismo de muchos microbios y el limón acaba con ellos.

Sirve para tratar un sinfín de trastornos y enfermedades entre los que encontramos estos:

  • Acidez de estómago
  • Problemas digestivos
  • Dolores de estómago
  • Gases
  • Obesidad
  • Dolores de cabeza
  • Cálculos biliares
  • Cálculos renales
  • Problemas del hígado en general
  • Problemas pulmonares
  • Problemas respiratorios
  • Úlceras
  • Artritis
  • Herpes
  • Lombrices
  • Problemas del corazón
  • Gota
  • Diarrea

Estas son algunas de las afecciones y enfermedades en las que el limón resulta muy efectivo pero no nos olvidemos de que al ser un alimento alcalino en el organismo también ayudan mucho a prevenir y ayudar a curar el cáncer.

Además son conocidas sus propiedades para combatir los vicios como el alcohol o el tabaco.

El limón tiene una gran abundancia vitamínica y especialmente en vitamina C, que es una vitamina muy necesaria para evitar muchas enfermedades respiratorias. Destacan especialmente sus propiedades para combatir las enfermedades y problemas de tipo pulmonar.

Además es efectivo en casos de hemorragias y en algunas revistas incluso han salido casos de personas que han curado sus hemorragias en casos graves y en circunstancias en las que otros muchos remedios no tenían éxito.

Ahora que ya hemos hablado de muchas de las propiedades medicinales del limón, vamos a ver cómo se hace la cura del limón, para todo aquel que quiera depurar su organismo y expulsar todo aquello que hemos ido acumulando en él y deteriora nuestra salud.

La cura del limón

Hay que decir que la cantidad de limones que se han de tomar y el tiempo de duración de esta cura, varía en función del tipo de enfermedad y de su gravedad.

Habrá casos en los que con unos pocos limones diarios valdrá, mientras que en otros casos se necesitará una mayor cantidad de limones y además será necesario alargar más la duración de la cura.

A modo orientativo presentamos las cantidades diarias de limón según la gravedad de la enfermedad:

  • En una enfermedad leve se toman entre 5 y 10 limones diarios
  • En una enfermedad grave se toman entre 10 y 15 limones
  • En una enfermedad muy grave entre 15, 20 o más limones diarios

La cantidad de limones dependerá de la enfermedad y de la persona en cuestión.

Por ejemplo si tomamos entre 8 y 12 limones diarios, obtenemos una protección contra enfermedades contagiosas, como las epidemias, así como para combatir la fiebre son cantidades que nos valen.

Sin embargo en casos por ejemplo de gota o reumatismo grave, son necesarios entre 20 y 45 limones diarios.

Fuente

Cómo influye la meditación en el cáncer

La mente influye en todos los problemas y situaciones de nuestra vida y en el caso de una enfermedad como el cáncer también, por lo que nuestra capacidad para manejar nuestros pensamientos, emociones, miedos y demás, es algo muy importante cuando se padece esta enfermedad.
 
cáncer y meditación

Hace tiempo publicamos un artículo sobre el cáncer y la meditación y hoy en esta segunda parte hablaremos más a fondo sobre sus beneficios y cómo funciona.

La meditación en este sentido es algo que nos puede ayudar mucho.

Con la meditación conocemos mejor nuestra mente y aprendemos a dominarla, ayudándonos a enfocar las cosas de manera más equilibrada ante las situaciones que se nos puedan presentar en la vida, nos ayuda a tener respuestas en las emociones más positivas y también a deshacernos de creencias negativas y autodestructivas.

El problema de cualquier enfermedad no abarca solo la dolencia de ella en sí misma, sino que las emociones, el miedo o la inseguridad también nos afectan mucho y todos estos aspectos se producen cuando una persona conoce tiene cáncer.

Es frecuente que cuando una persona padece cáncer solo se enfoque en la enfermedad en sí sin darse cuenta de que la tristeza, los miedos y el sufrimiento emocional afectan negativamente a la persona.

Con la meditación es más fácil darnos cuenta de lo que nos está sucediendo a nivel de la mente de manera que tenemos más posibilidades de evitar un sufrimiento añadido.

Gracias a la meditación cultivamos nuestra conciencia haciéndonos más conscientes de las causas de nuestra infelicidad y de esta forma descubrimos que una parte de lo que sufrimos en la enfermedad, lo estamos creando nosotros con nuestros pensamientos, actitudes y respuestas emocionales.

Ser capaces con la meditación de identificar estos aspectos negativos es algo sumamente importante para así poder cambiarlos por pensamientos y emociones positivas. Cultivando los estados mentales positivos conseguimos que la enfermedad sea menos nociva.
 

La práctica de la meditación

 
Existen muchas formas diferentes de meditar, entre las que están las meditaciones de contemplación, meditaciones para calmar la mente, las meditaciones para generar emociones positivas, o con ejercicios para deshacernos de las creencias destructivas etc…

La atención consciente

 
Para afrontar una enfermedad, el aprender a vivir la experiencia con un equilibrio mental es algo muy importante y con la meditación aprendemos a observar todo lo que nos está pasando en el aspecto emocional.

Para meditar el primer paso es relajar tanto mente como el cuerpo. Podemos empezar por respirar lenta y profundamente e ir soltando las tensiones acumuladas en el cuerpo. Hay que tomarse un tiempo para que poco a poco el cuerpo se vaya relajando, aunque estos es al principio porque con la práctica bastará con un pensamiento para dejar el cuerpo completamente relajado.

Al inicio de empezar con la meditación, le daremos a nuestro cuerpo el tiempo que haga falta para relajarse, sin prisas.

Una vez que tenemos el cuerpo relajado se trata de relajar también la mente.

Una de las formas de meditar es tener una atención constante a nuestros pensamientos, sensaciones, imágenes mentales. Se trata de contemplar lo que sucede en nuestra mente y para ello la respiración es de gran ayuda.

Centrase en la respiración es algo de gran ayuda para conseguir la serenidad que buscamos.
 

La compasión

 
En este tipo de meditación nos fijamos en el dolor y sufrimiento que experimentamos y antes de que aparezca cualquier respuesta emocional hacemos que surja la respuesta de compasión.

Se trata de evitar los sentimientos destructivos de ira, de culpa, etc…que son propios de la enfermedad y en su lugar damos una respuesta de compasión, “Que terminen todas las enfermedades y el dolor en todos los seres del planeta”

Por medio de nuestra enfermedad nos hacemos conscientes del dolor que tienen tantas personas en el mundo, abriendo el corazón a los demás y dando una respuesta de compasión.

Poco a poco con esta meditación empezamos a sentir el deseo por hacer algo más profundo que sea capaz de ayudar a los demás y de estar sano y fuerte para poder ayudar a aliviar el dolor que tienen otras personas en el mundo.

La meditación la terminamos sosteniendo esta energía de la compasión en el fondo de nuestro ser y dejándonos sanar por ella.
 

Meditación de sabiduría

 
La palabra sabiduría en esta meditación refiere a trascender las opiniones y los conceptos que tenemos sobre las cosas, sobre las personas o sobre nosotros mismos.

Cuando hacemos una meditación usando la sabiduría lo que hacemos es tratar de reconocer y darnos cuenta de las creencias que tenemos y de que realmente no tienen una realidad intrínseca y por lo tanto nosotros podemos deshacernos de todos esos pensamientos negativos y limitantes.

Esta meditación se empieza como todas, realizando primero una relajación para calmar mente y cuerpo y una vez hecho esto, empezamos a observar nuestros pensamientos sin realizar valoraciones.

Por medio de esta observación encontramos que la sensación del yo forma parte de la experiencia y es lo que observaremos con detenimiento.

Se trata de descubrir los sentimientos sobre nosotros mismos e identificar cualquier imagen negativa que tengamos de nosotros mismos. Identificamos en lo más profundo de nuestro ser cuáles son los sentimientos dañinos que tenemos y esto puede requerir por supuesto más de una sesión de meditación.

A veces puede ser bastante complicado el identificar esta autoimagen de nosotros mismo y podemos requerir el hablar con otra persona que sea de confianza que nos ayude a identificar nuestra propio autoimagen.

Una vez identificada se trata de observar esta imagen negativa que tenemos de nosotros mismos en la meditación y llegando a contemplar cómo esta autoimagen negativa no tiene nada que ver con la realidad y que solo es una creencia que hemos tenido siempre de nosotros mismos y que no nos hemos cuestionado o no hemos sido capaces de cambiar hasta ahora.

Al identificar esto mediante la meditación cuando tenemos esta enfermedad se hace más fácil nuestra curación.

Hay muchas otras formas de meditar y estos ejemplos que hemos puesto nos dan una idea de cómo funciona la meditación y el papel que tiene cuando se padece una enfermedad en este caso como el cáncer pero que por supuesto es aplicable para cualquier enfermedad.

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