El Cerebro y el Aparato Digestivo – (El SEGUNDO Cerebro)

Autor: | Publicado en La Mente y el Cáncer Sin comentarios

En principio podría parecer que el título de este post no tiene demasiado sentido, pero después de que leas un poco más vas a darte cuenta de la estrecha relación que hay entre nuestro cerebro, nuestros pensamientos y nuestro sistema digestivo.

Realmente se puede decir que cualquier alteración en la mente se va a reflejar en el aparato digestivo y no hay más que ver por ejemplo que en épocas de muchos nervios en muchas ocasiones tenemos síntomas como puede ser la diarrea.


Según las palabras de algunos científicos en el sistema digestivo se encuentra un “segundo cerebro” muy parecido al que tenemos en la cabeza.

El tubo digestivo tiene más de 100 millones de células nerviosas que es casi la misma cifra que encontramos en nuestra médula espinal.

cerebro y sistema digestivo

La relación entre el cerebro y el sistema digestivo

Los neurólogos desde el punto de vista estructural, dividen el sistema nervioso en los componentes central y periférico.

El periférico incluye las neuronas sensitivas que son las que conectan con el sistema nervioso central y las neuronas motoras que ponen en comunicación al sistema nervioso central con las glándulas y los músculos.

No hace mucho los expertos incluían el “cerebro del sistema digestivo” dentro del sistema nervioso central, ya que anteriormente la ciencia en teoría solo había hallado un tubo cueco pero a nadie se la había ocurrido contar todas las fibras nerviosas que recorren al sistema digestivo como dijo David Wingate, profesor de la Universidad de Londres.

Según la Doctora Otilia Quireza, el segundo cerebro se conoce como el Sistema nervioso entérico y según ella es realmente una unidad anatómica única que abarca desde el esófago hasta el ano.


Tal como sucede en el cerebro y las paredes craneales, el cerebro entérico del sistema digestivo produce también sustancias psicoactivas que influyen en el estado anímico, tales como son los neurotransmisores serotonina y dopamina, así como distintos opiáceos que controlan el dolor.

También este cerebro entérico sintetiza las benzodiacepinas, que son compuestos químicos que tienen el mismo efecto tranquilizante que tienen el conocido Valium.

Dicho esto, no es de extrañar que cuando una persona se vuelve vegetariana, al dejar de consumir carne entre otras cosas mejora mucho su aspecto anímico, aunque ese es un tema que merece tratarse con más profundidad a pesar de que ya hayamos hablado por ejemplo de lo que implica comer carne animal.

El segundo cerebro digestivo

Los egipcios hace unos 4500 años decían que el centro de nuestras emociones en los intestinos de modo que cualquier alteración en la mente o pensamiento que se genere se manifiesta en el aparato digestivo.

Los científicos por extraño que nos pueda parecer afirman que en el tracto intestinal o tubo digestivo se encuentra nuestro segundo cerebro y que es muy parecido al que tenemos en la cabeza.

El cerebro se ocupa de digerir las emociones mientras que el intestino lo que digiere son los alimentos pero independientemente de creer que en nuestro sistema digestivo se encuentre una especie de “cerebro” tal como dicen algunos expertos, lo que no se puede negar es que los pensamientos y las emociones influyen determinantemente en la salud y comportamiento de nuestro sistema digestivo.

Por otro lado, el 90% de la serotonina que producimos, que es la hormona del bienestar, se produce en el intestino.

Según la especialista en nutrición clínica y endocrinología y doctora Irina Matveik, podemos establecer una serie de pautas para conseguir que nuestro “segundo cerebro” funcione mejor y por lo tanto gocemos de un mayor bienestar.

Estos hábitos pasa por cuidar la alimentación y al mismo tiempo cuidar nuestras emociones, que de ser negativas perjudicarán nuestra salud y nuestro sistema digestivo y que por el contrario se son positivas nos beneficiaran.

Para mejorar la salud del sistema digestivo hablando de la alimentación, el seguir una alimentación alcalina es lo mejor que se puede hacer.

También el ejercicio físico nos ayuda a mejorar la salud de nuestro aparato digestivo.

Agrega tu comentario

Compartir

Si te gusto el artículo lo puedes compartir con tus amigos o familiares